USO EFICAZ DE LOS RECURSOS NATURALES

En cada uno de los aspectos de nuestra vida cotidiana, los plásticos juegan un papel crucial incorporando avances tecnológicos, mejorando la calidad de vida y asegurando un aprovechamiento eficaz de los recursos naturales.

Cuando analizamos el uso de los recursos, es vital considerar todas las etapas del ciclo de vida completo: desde la extracción y fabricación, hasta el fin de vida, pasando por la fase de utilización.

Se sabe que el uso de los plásticos ahorra más petróleo que el que se emplea en su fabricación.

Los avances en investigación y desarrollo tecnológico ha llevado a que los plásticos sean uno de los materiales más versátiles, ligeros y ecoeficientes en el aprovechamiento de los recursos.

La inmensa mayoría de los plásticos se obtienen a partir de materias primas derivadas del petróleo o el gas; por ello se habla de productos petroquímicos. Pero, hay que recordar que las materias primas que se utilizan para la fabricación de los plásticos, consumen solamente una pequeña fracción del petróleo (4%).

Gracias a las continuas innovaciones en los materiales y en los procesos de ingeniería, la amplia familia de plásticos que tenemos disponibles hoy en día permiten un ahorro de recursos durante su fabricación y uso.

Por ejemplo en Europa el sector del automóvil emplea 1,7 millones de toneladas de plásticos al año, lo cual requiere el equivalente de 3,25 millones de toneladas de petróleo para su fabricación.

Sin embargo, gracias a la ligereza de los plásticos empleados en los componentes del automóvil, se ahorra 12 millones de toneladas de petróleo cada año al hacer más eficaz el uso del combustible; eso deriva también en la consiguiente reducción de las emisiones de CO2 en una cuantía de 30 millones de toneladas al año.

Además al final de la vida de los plásticos la energía equivalente es de 1,9 millones de toneladas de petróleo que puede ser recuperada como fuente de electricidad o calefacción.

La reducción en el peso de los plásticos es particularmente útil en el sector del envasado porque, por ejemplo, el 50% de las mercancías de Europa se envasan en plástico. Y estos mismos plásticos representan tan solo el 20% del total de envases producidos.

En los últimos diez años se ha producido una disminución del 28% en el peso promedio de los plásticos usados en los artículos envasados, lo cual representa una reducción de 1,8 millones de toneladas, cifra que coincide con las toneladas recicladas. Además se ha calculado que, sin los plásticos, el peso promedio de los envases aumentaría en un 291%.

MEJORAS AMBIENTALES POR EL USO DE LOS PLASTICOS.

Además de la eco-eficacia que supone el plástico utilizado en el automóvil, se indican a continuación otros ejemplos de aplicaciones donde se producen mejoras ambientales por el uso de los plásticos.

Los plásticos permiten un ahorro de agua (grandes conducciones para abastecimiento de población y sistemas de riego por goteo) y evitan las pérdidas de alimentos en la distribución de comida a grandes distancias.

Los plásticos pueden ahorrar recursos a través de la reutilización: cajas para botellas, bolsas de plástico del super, envases de detergentes, etc.

En la edificación, el equivalente energético que se utiliza para fabricar aislamientos de espumas de plástico (EPS o PUR), se recupera tras un año de uso de estos aislamientos, ya que permiten una retención del calor, al tiempo que se reduce el CO2 en una proporción de dos a cinco veces por encima de la emisión de CO2 resultante del proceso de fabricación.

SEGUNDA VIDA DE LOS PLÁSTICOS

Los materiales plásticos están presentes en nuestra vida diaria en multitud de aplicaciones. Según las cifras de la Confederación de Plásticos (ANAIP), los datos correspondientes al año 2002 se indican en el gráfico siguiente.
 
 

Sin embargo, los productos plásticos derivados de cada una de estas aplicaciones no tienen el mismo tiempo de vida media, es decir, no se convierten en residuos al mismo tiempo. Unas aplicaciones generan los residuos al año de su uso (envase, por ejemplo) y otras al cabo de cincuenta años o más (construcción, por ejemplo). El resto de aplicaciones se sitúan en el margen intermedio. Es el caso de un ordenador, un electrodoméstico, el coche, los muebles o un film plástico agrícola utilizado para varias campañas.

Todo consumo genera un residuo. Los residuos plásticos son un recurso valioso y muy apreciado como para que nos deshagamos de ellos, tirándolos a la basura directamente.

Actualmente muchos de nuestros residuos acaban en vertederos cuando realmente se podrían aprovechar como fuente de materia (reciclado) o fuente de energía (valorización energética).

En la mayor parte de las zonas donde se utilizan plásticos se están desarrollando infraestructuras para el reciclado mecánico, es decir, para convertir ese residuo en una nueva materia prima apta para la fabricación de nuevos productos plásticos.

Los residuos plásticos se recogen selectivamente, se seleccionan por familias (PEAD, PEBD, etc) y, posteriormente, se convierten en una nueva granza. En España existe capacidad y tecnología para reciclar todos los tipos de plásticos e incluso para reciclar mezclas de plásticos.

En algunos sectores -envases y agricultura, por ejemplo- los índices de reciclado son altos debido a la calidad y a la disponibilidad de residuos limpios y homogéneos. En otros sectores, los niveles son más bajos porque el rendimiento no es suficiente en términos de ecoeficiencia. En estos casos, existen otras opciones de recuperación alternativas, como el reciclado químico o la valorización energética.

El
reciclado químico, que es exclusivo de los plásticos, es un proceso que descompone las moléculas de polímeros en materias primas petroquímicas que se pueden utilizar, entre otras cosas, para fabricar nuevos plásticos. La tecnología del reciclado químico tiene un papel muy importante para ayudar a la industria del plástico a conseguir los objetivos de optimización de recursos naturales y maximizar la valorización.

En concreto, ofrece nuevas alternativas para reciclar plásticos ya que elimina algunas de las limitaciones que impone el reciclado mecánico, en el que se necesitan grandes cantidades de residuos plásticos limpios y homogéneos para poder realizarlo con éxito.

El residuo de plástico mezclado, compuesto sobre todo por envases ligeros y pequeños, a menudo sucios, contaminados con restos de alimentos no es el material ideal para el reciclado mecánico. Por eso, el producto reciclado que se obtiene es de más baja calidad que el virgen. Los productos que se derivan de él son mas competitivos cuando entran en mercados finales tipo simil-madera (vallas, palets, bancos, papeleras, etc) o simil-metal (bolardos) que cuando tienen que competir con el plástico virgen.

El reciclado químico solventa esto ya que no es necesaria la selección de los plásticos y puede tratar fácilmente plásticos mezclados o heterogéneos, reduciendo así los costes de recogida y selección y produciendo productos finales de gran calidad, garantizando así un mercado final adecuado. En España el reciclado químico está aún en fase de investigación.

LA VALORIZACION ENERGETICA

Los plásticos tienen un contenido energético similar al fuel-oil y al gas natural y superior al carbón.

PODER CALORIFICO (MJ/KG)
46
29
48
44
17
MATERIAL
PLÁSTICO
CARBÓN
GAS NATURAL
FUEL-OIL
PAPEL

 

Por ello se hace útil, en los casos en los que no sea viable el reciclado mecánico o químico, aprovechar ese potencial de los residuos plásticos como fuente de electricidad o calor.

Existen tres rutas para el aprovechamiento del contenido energético de los residuos plásticos:

  Combustión en incineradoras municipales de residuos sólidos,
  Como combustible alternativo en cementeras,
  Como combustible alternativo en térmicas.

Recuperando la energía que contiene la basura que produce una familia, se cubre el 10% de sus necesidades en electricidad y calefacción. Por ejemplo, Suecia cubre el 15% de sus necesidades de calefacción, recuperando la energía que contiene el 50% de sus residuos domésticos.

En 1998 se hizo un experimento en España utilizando los residuos plásticos de invernadero como co-combustible en una central térmica de Almería. La principal conclusión fue que la eficacia térmica se mantuvo sin aumento de las emisiones. En Holanda se hizo una prueba similar. Para más información sobre ambas experiencias consultar la web de APME - www.apme.org - .

Los residuos plásticos pueden ser también un excelente combustible de uso en las plantas cementeras, como sustituto parcial del carbón, mediante un adecuado pretratamiento ya que proporcionan un combustible rico en energía, bajo en emisiones y sin residuos sólidos derivados.

En definitiva, la obtención de energía a partir de residuos y, en particular, de los residuos plásticos, puede ser una solución a la dependencia actual que tenemos en Europa de las importaciones de combustibles fósiles que se estima será un 70% en el año 2010 si el escenario continúa como ahora.

Solo el 10% de los residuos municipales de Europa podrían cubrir el 5% de sus propias necesidades energéticas y ahorrarían 14 millones de toneladas de petróleo al año.

Además, la energía obtenida a partir de los residuos municipales reduce las emisiones de gases de efecto invernadero:

  Al evitar la generación de metano y otro tipo de emisiones derivadas de los residuos en vertederos,
  Al sustituir a los combustibles que presentan niveles altos de emisiones de CO2 .
 
NUEVAS FUENTES ENERGÉTICAS

Las fuentes de energía renovables como son las obtenidas del mar, viento y sol, contribuyen a la preservación de nuestros recursos. Los plásticos están presentes en el diseño de las tecnologías ambientales utilizadas para ello, como son los paneles solares, y las turbinas utilizadas en las instalaciones de energía eólica, por ejemplo.